Pichuco mi Gato

Historia de mi mascota

Esta es la historia de Pichuco mi gato, que ya no está conmigo, pero me acompaño mucho tiempo y todavía hoy lo tengo en mi alma. Me lo trajo un día de lluvia frio una amiga que me vino a visitar, todavía estaba todo mojado y asustado. Estaba hecho «una hilacha», como decía mi mamá cuando veía alguien muy flaco. Estaba al lado de una alcantarilla maullando cuando mi amiga lo encontró. Le pusimos Pichuco, porque a mi me gusta mucho el Tango y ese es el nombre de un músico muy grande del tango. Pichuco se quedó a vivir en mi casa, tomó mucha leche, jugó mucho, y se hizo un tigre gordo que salía todas las noches a dar vueltas por los techos de la cuadra. Un día, despues de mucho tiempo, se le acabaron las siete vidas que tenía y me dejó… Lo extrañe mucho Pero todavía veo sus ojos con los que muchas veces me despertaba mirandome fijo… y me da mucha alegría recordarlo hoy… Así que chicas, les cuento esta historia para que sepan que los animales pueden ser nuestros amigos más fieles, y que aunque ya no estén con nosotros, siempre los recordaremos con amor y alegría en nuestro corazón.